Sólo en las rocas, en las tseras, los extraplomos y los argayos de un paisaje calizo, alpino, que desafia a la gravedad y al tiempo geológico. Sólo en las rocas y sólo en algunas. Han de ser calizas y han de ser alpinas. Sólo ahí mariposean los treparriscos Tichodroma muraria.
Decir treparriscos es soñar grandes cordilleras, moles rocosas del "Viejo Mundo". Es decir Altai, Himalaya, Irán, Caúcaso, Alpes, Pirineos; todas las grandes y un capricho en una pequeña, en la humilde Cordillera Cantábrica.
Aquí en estas montañas y, sólo a veces, entre los pliegues de una roca o los restos pétreos de un glacial, una gran mariposa granate buscará una posición imposible, batirá sus alas en busca de un insecto y nos descubrirá una belleza que va más allá de los paisajes.
Ahí, habrá mariposeado el treparriscos.




