viernes, 6 de febrero de 2015

Buen viaje Chencho

La nieve de un febrero montañés marcó su llegada y la nieve también su partida, 93 años después. El mismo manto blanco que borrará las huellas de la memoria de otro tiempo. Las huellas de un tiempo de encuentros fugaces "con los del monte", de aquella persecución en la que el Tío Patato se libró de un futuro poco halagüeño o de aquéllos paseados que siguen sin descansar en la esquina de aquélla tierra que nunca se araba. Historias de nieve, de guerra y de carbón. Y siempre Santa Lucía. Historias díficiles de contar, que todavía hoy remueven entrañas. La última vez, hace pocos meses, que las noticias rescataron la memoria y con ella Chencho volvió a contar, las historias fluyeron como pocas veces, pero siempre seguidas de un " esto no lo cuentes por ahí" o " no se te ocurra contarlo". Con la persistencia de un miedo díficil de explicar, al menos, 60 años después. Me prometí volver pronto y grabarlas, pero llegué tarde. Hoy, de nuevo, quedarán bajo la nieve de un febrero glaciar.

Chencho, seguro que éste tu otro viaje está lleno de huertas, rosales y de bocatas de jamón. Te echaremos de menos, mucho.
Chencho, arriba a la izquierda

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