miércoles, 4 de diciembre de 2013

Acordeonistas callejeros

 La ciudad vibra, las calles suenan, la vida bulle a raudales y ellos le ponen música.

Bella ciao
Bach
Clavelitos
Mozart
Malagueña
Bramhs
y hasta el Chano de Omaña...se alternan y suenan... Marchas, pasodobles, polcas, rancheras, jotas...dan color a La Calle.

Música al ritmo de la vida. ¡Viva!

domingo, 24 de noviembre de 2013

Amanitas otoñales

Llegó el frío. Parece que el otoño toca prematuramente a su fin, y con ello los bosques vuelven al silencio teñido de invernal; ya desaparece el caminar errático de cestas y navajas en busca de las setas de unos pocos hongos. Esas setas que son al hongo lo mismo que las manzanas al manzano. 

Este año ha sido un buen año...los micófagos estamos satisfechos y hasta nos hemos animado a intentar dar ese salto cualitativo a micófilos. 

Ha sido un año generoso, que nos ha deleitado, por fin, con esa única Amanita que no tiene las láminas blancas. Esa única Amanita caesarea, delicia dentro de un género tan temido como fotografiado. Y sí, las láminas son amarillas de este "huevo frito" fúngico.

Amanita caesarea
Anillo, volva, láminas y esporada blanca tienen casi casi el resto de las Amanitas. Algunas, también sombrero con tonos blancos, blanco-oliváceo, blanco-citrino, blanco-amarronado, y entre éstas, la mayoría de las mortales. Las temidas Amanita phalloides,-ésta además, muy abundante- Amanita verna y Amanita virosa. 


Amanita phalloides
Blanca y tóxica también es la Amanita citrina. Olor a patata y volva escotada. Pero ésta no es pa' tanto....

Amanita citrina
Con la cutícula de un rojo intenso y salpicada de puntines blancos, preciosa, fotogénica y popular es la Amanita muscaria. La conocida seta de los enanitos, alerta y nos previene de una toxicidad más mitificada de la cuenta. Por algunos, incluso buscada para la evasión de una intoxicación psicotrópica. Hermosa.

Amanita muscaria

Amanita muscaria
Muy parecida pero en tonos marrones, la Amanita pantherina.
Amanita pantherina

Y finalmente la rara, esa difícil de encontrar y que alegra la tarde a un buen micólogo, no por su comestibilidad -más bien mediocre- si no por su rareza. Una Amanita rosada, sin anillo, y como su nombre indica con un pie más bien corto. Amanita curtipes.

Amanita curtipes
  Llenaron de color y ornamentos nuestros bosques otoñales, ahora a esperar a que la primavera alerte al hongo de que puede volver a formar setas.

lunes, 21 de octubre de 2013

La luz de Eivissa

 La Illa blanca tiene una luz especial, una luz tranquila, sosegada, alegre y risueña. Una luz que sueña turquesas, esmeraldas y pardos...invita a evadirse, a querer quedarse.

Ses Salines

Lejos de bullicios, de ritmos repetitivos, de alcohol barato e ingleses al sol, cada paso es un rincón al que asomarse del Mare Nostrum, un rincón al que se asomaron y en el que dejaron y dejan su huella los fenicios.

Cerca de Cala d'Hort
Recovecos de luz que encadilaron a jipis y alemanes y los atraparon entre los pinares y las calas. Mucho más de lo que uno se espera...

Atardecer en cala Comte
En fin, uno de esos sitios que invita a quedarse.

Peñón de Es Vedrá
Gracias Raquel por mostrárnoslo!

viernes, 4 de octubre de 2013

Rincones de arquitectura y paisaje

Tablas de madera de castaño, tejados de pizarra, muros de piedra silícea, caminos alfombrados  de mantos de fuetsas de varios otoños, líquenes y musgo, mucho musgo, cubriéndolo todo. No hay cemento, ni asfalto, nada de uralita ni de bloque.

Restos de una arquitectura del pasado dónde se construye con lo que hay, -y el resultado es armonioso- dónde sólo la "recta, arquitéctonica y antrópica" rompe los recovecos, curvos e intrincados de un paisaje silício  y píndio de tseras, brumas, robledales y sotos de castaños.

En un rincón, del que es díficil marchar, del occidente cantábrico leonés.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Pepe

Ni mucho menos todos somos iguales. Las manos, la cara, el alma, quedan marcados con los surcos, profundos de la dureza. Hay vidas que aunque sean de hoy pertencen a otro tiempo, a otro sistema, extinto años ha. Vidas que nunca pasarán a la Historia aunque sean reminiscencias actuales de eso que unos pocos escriben. Vidas que nos unen a la tierra, nos recuerdan de dónde venimos y quizás a dónde no queremos volver. Vidas atemporales y a veces condenadas a la soledad. Quedan pocas y hoy, una menos...

  Pepe, los que te quisimos, te echaremos mucho de menos. Seguro que la vida será menos dura allá dónde estés.

martes, 3 de septiembre de 2013

Orcas y atúnes del Estrecho

Catorce Kilómetros separan Europa de África, catorce separan Iberia de Marruecos, Tarifa de Tánger. Catorce los separan y los unen. Catorce estrechos kilómetros, de pateras, de pesqueros, de atúnes y de orcas.

Orca entre pesqueros españoles

Cada primavera, el atún rojo Thunnus thynnus, predador pelágico que viene del atlántico norte cruza esas aguas que unen en busca de lugares dónde criar en el Mediterráneo. La estrechez de estas aguas es una trampa y un reto al que sólo algunos sobrevivirán. Cuatro almadrabas milenarias en la costa gaditana más sureña y otra en Marruecos enredan a los atunes en nasas sin vuelta atrás que los llevarán al mercado más exquisito del sushi japonés. 

Patera marroquí pescando atunes a sedal
Pero no somos nosotros los únicos predadores del atún rojo. No hace más de 30 años que a los pescadores de sedal les ha salido un potente competidor: las orcas Orcinus orca. Y es que los atunes no vienen solos en su peregrinación, entre 3 y 5 familias de orcas  les siguen cada año para instalarse en el punto más flaco, en esa intersección entre continentes, y asegurar su dieta estival. Desde hace unos 30 años las orcas han aprendido que es más fácil arrebatar un atún del sedal de un pescador que pescarlo por sí mismas. Una adaptación en tiempo real que nos regala cada verano instantes alucinantes de pesca, vértigo, alegría, esfuerzo, ataque o resignación mientras los pescadores cooperan a un ritmo vertiginoso para conseguir sacar el sedal con la presa  la orcas y intentan arrebatársela. 
Orca aproximándose a un atún preso en un sedal de un pesquero español
Emoción suprema en esa estrechez que une pateras, pesqueros, atúnes y orcas. 

 Willy 1- Lacera 0






Gracias a Más que pájaros por guiarnos tan bien por todas estos instantes tan emocionantes.

miércoles, 26 de junio de 2013

Las Arribes del Águeda


El Duero y varios de sus afluentes dibujan la linea que separa Zamora y Salmanca de ese otro país con el que compartimos Iberia. Nos separan y nos unen y lo hacen afilando valles graníticos en una suerte de fiordos mediterráneos. En leonés, los llamamos arribes, arribos o arribanzos y forman un Parque Natural de más de 100.000 ha muy alargadas. En su extremo meridional, uno de los afluentes del Duero, el Águeda, mantiene, sin embalsar, la naturalidad de esta bonita frontera. 

Las Arribes del Águeda
Las dehesas de encinas Quercus ilex, melojos Quercus pyrenaica, o incluso alcornoques Quercus suber, forman la matriz de un mosaico salpicado de jumbrios (Juniperus oxycedrus), fresnos Fraxinus angustifolia en las partes más húmedas, acebuches Olea europaea y hasta los raros almeces Celtis australis que se precipitan por los arribanzos desde la meseta al río. Paradigma de bosque mediterráneo en el que no faltan buitres leonados Gyps fulvus, cigüeñas negras Ciconia nigra y águilas reales Aquila chrysaetos.



Paisaje mediterráneo de las Arribes del Águeda

Sí, aquí tenemos paisaje, impresionante sí, pero sobretodo fabuloso, lleno de esa mezcla, de esa poción mágica que sólo se consigue en las zonas de frontera. Lleno de trasiegos, de batallas, de fortalezas, de pastores en tierras comunales, lleno de contrabandistas y estraperlo, de monstruosos enguiles y de veneradas "damas blancas". Lleno de historias, de leyendas que te ahondan la mirada, que sugieren, enriquecen y lo transforman todo, dibujando el encanto de las tierras transforterizas.

Chozo de pastores

domingo, 16 de junio de 2013

Verde, pero no natural


Verdes son las laderas cubiertas de feleitales post-fuego, verdes son los praos cargados de ganado de las rasas costeras, verdes son las plantaciones de eucaliptos y verde es el pino....pero no naturales. La mano del hombre impregna gran parte de ese norte bucólico, "¿paraíso natural?", requemado, sobrepastoreado, densamente poblado, explotado y lleno de infraestructuras....pero verde. Y es que claro, es verde porque llueve...y mucho! Pero no puede ser paraíso natural cúando prácticamente no hay ecosistemas autóctonos por debajo de los 700 m, será otra cosa paraíso cultural, antrópico, verde o como queramos llamarlo...y nos puede gustar. 

Las estepas, los páramos verdean de clorofila en primavera, explotan multicolores antes de empezar el verano, se agostan, vuelven a reverdecer con las lluvias otoñales y los secan las heladas. Los encinares no son lo que se entiende como verde, el sotobosque de los melojares se agosta-reverdece y se hiela siguiendo el ciclo de las estaciones. Las garrigas, los montes y bosques mediterráneos ni, por supuesto, los desiertos ibéricos lo son. ¿pero son menos naturales?¿son menos paraísos?.

Monte mediterráneo en Andújar


Está claro que nos encanta "lo verde", está claro que en Iberia hay ecosistemas verdes, bastante naturales y poco antropizados, pero no es menos cierto que mucha de esa Iberia salvaje, auténtica, poco humanizada, no es verde y que mucho de lo que conocemos como verde y a menudo se valora desmesurademente es más un pequeño o gran desastre antrópico que un paraíso natural.

Encinares de Extremadura, con grullas incluidas

 Algunos queremos esa España verde pero no nos vale con verde y lluviosa, también tiene que ser natural. Y también queremos esa España mediterránea multicolor, soleada y natural. 

Iberia verde y paraiso natural




miércoles, 5 de junio de 2013

¿Día Mundial del Medio Ambiente?


Medio ambiente, sostenible, ecológico, ecológico, sostenible, medio ambiente...
palabras, de manidas, huecas, meras declaraciones de intenciones que escriben protocolos internacionales, dan vía libre a empresas, consiguen estándares de calidad y llenan facultades de ilusiones y sueños profesionales, enseguida truncados. Significantes que llenan papeles pero a los que hemos vaciado de significado. Así no valen para nada. Mientras las empresas y las naciones se compromenten al cuidado del medio ambiente, a la sostenibilidad, en este, nuestro único planeta azul-de momento- y global se transforman hábitats naturales por antrópicos a velocidades prácticamente inimaginables, se afronta una crisis de la biodiversidad sin precedentes, y toda el esfuerzo de los bienintencionados humanos se queda en inútil a la hora de conseguir reducir la emisión de los gases de efecto invernadero. En fin nada, sólo palabras vacías. 

"es que en épocas de crisis hay que priorizar"... ¿y acaso cuidar esa gran casa en la que vivimos y en la que ojalá que puedan vivir lo que nos sigan no es una prioridad indiscutible?

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Menos mal que siempre nos quedará Munietsos y todos esos biólogos y ambientólogos cuyo trabajo se considera superfluo en estos tiempos en los que precisamente es más necesario que nunca.

sábado, 1 de junio de 2013

Esguilos

Un crujir de ramas inesperado e insistente rompe el silencio del bosque. Resulta ser un facendoso esguilo o ardilla (Sciurus vulgaris) que no se ha dado cuenta de otra presencia. Ahora, en primavera cuándo sus densidades son menores después del rigor invernal, prepara su nido (sí su nido de mamífero) para el momento reproductivo del año.


Herbívoro y roedor debe pasar casi todas las horas diurnas en busca del alimento vegetal que suplirá sus necesidades energéticas, que no son pocas en relación a su tamaño.  Es territorial y forestal, su vida discurre en los alrededores de un nido en la copa de un árbol que es tanto nido-casa como nido-lugar de cría. 


Paleártico y en algunos lugares incluso urbanita, es uno de esos pocos mamíferos salvajes de los que todavía es fácil disfrutar: bastante abundante en algunos lugares, de hábitos diurnos, conspicúo...vamos que se deja ver.

En Iberia lo encontramos por todo el norte y todo el este mediterráneo, casi siempre asociado a sistemas montañosos- dónde quedan las mejores manchas boscosas- serán más fáciles de ver en los quejigares y pinares mediterráneos dónde son más abundantes, pero siguen siendo comunes en robledales y hayedos eurosiberianos, como los de las fotos.

Y por fin y por una vez, inmersos en esta gran crisis de la biodiversidad, se puede hablar de una especie de cuya salud no nos tenemos que preocupar. ¡Seguiremos viendo esguilos en nuestros bosques, por lo menos por unos cuantos años!Lo que no es tan probable es que estas ardillas sean capaces de cruzar Iberia sin poner los pies en la tierra, al menos mientras las ardillas no tengan alas...


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 www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/76_roden_tcm7-22049.pdf

domingo, 19 de mayo de 2013

Los Mayeos de Mayo

Brañas del Villar de Santiago
Un mayo primaveral, el solín templa, los campos y la vida parece que toman otro color. Sin embargo, en estas latitudes y altitudes, mayo mayea: el verdín fluorescente, fresco, siempre esperanzador y más verde que nunca de la primera clorofila que se asoma en las hojas de los valles...


...se tapa por la nieblina que vela las cumbres...

...y al pasarla volvemos atrás en las estaciones, a un paisaje invernizo en el que no hay ni un mínimo atisbo de ese mayo primaveral.

Braña de Fanales, Palacios del Sil
Todo en el mismo día, casi casi en el mismo lugar, sólo unos cuantos metros más arriba.
18 de mayo de 2013.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Paraísos al fondo del valle: Salientes

Valdeiglesias, Tambarón, Catoute y Nevadín. Sonoridad no les sobra a los nombres ancestrales de los dosmiles imponentes y -sobrios de silicio- que cierran el no menos imponente valle de Salientes. En Salientes acaba el valle, en Salientes acaba la carretera y cualquiera diría que en Salientes se acaba el mundo.
Valle de Salientes
El viaje al salvaje oeste cordillerano es largo, muy largo pero cuándo crees que ya se ha acabado aún es corto para llegar a Salientes. Llegas a Tsaciana -vayas desde dónde vayas- con sensación de haber recorrido todas las montañas del norte peninsular, sigues hasta Palacios del Sil y los árboles aún no te dejan ver el bosque. Todavía allí ya lejos de lo lejano tendrás que adentrarte 17 largos km por una carretera más que terciaria en un valle tortuoso, estrecho y delicioso que recorre todo el cauce del río Valseco. Y que desde luego, merece la pena.

Río Valseco

 Salientes no es un pueblo al uso, Matalavilla y Valseco (los pueblos que le preceden en el valle) lo son algo más, en el contexto de una Cordillera Occidental patsueza. En Salientes se nota otro xeito, es grande para su ubicación, la piedra pizarrosa de las casas se sustituye por mármol (por supuesto foráneo) en los dinteles de las ventanas y los marcos de los portones, una reminiscencia de minería de oro impregna el ámbiente y algo muy auténtico se respira en sus gentes... No sé qué pero lo hace especial.

Salientes, la nuit

Los molinos de Salientes

Los Molinos de Salientes


Y el monte, ese monte, que deja sin palabras y guarda secretos de osos, lobos y urogallos en abedulares tapizados de arándano.


Un lugar en el que perderse, en el que no nos debemos de olvidar de que en Salientes, todas las Madreñas son Rojas!

Potro y casa típica

domingo, 12 de mayo de 2013

La atmósfera de las 400 ppm de CO2

Atmósferas

 Sólo el 0.039 % de la composición de la atmósfera corresponde al Dióxido de carbono. 280 ppm en la era preindustrial; ahora en el volcán Mauna Loa (Hawai) 400 ppm, record histórico y prehistórico. A priori puede parecer un cambio pequeño que podría ser insignificante, pero que se convierte en fundamental cuándo reconocemos el fracaso del esfuerzo de una especie por detener el incremento de uno de los gases minoritarios de la atmósfera. Según los científicos, la última vez que los niveles de CO2 se mantuvieron de forma estable por encima de esta barrera simbólica fue hace entre tres y cinco millones de años, cuando el clima de la Tierra era mucho más cálido, la atmósfera diferente y el género Homo ni siquiera existía.

Pero no es el CO2 el que realmente nos preocupa, si no más bien el efecto invernadero. Ese incremento de la temperatura de la superficie terrestre que es compatible con la vida en la planeta o más bien nuestra vida (que es lo que nos interesa en nuestra posición antropocentrista), gracias a que permite una temperatura media de 15ºC en el planeta azul. ¿Y qué nos preocupa entonces? Es el incremento del efecto invernadero el causante del cambio climático y es el CO2 el principal gas en cuánto a volumen (que no en cuánto a efecto) causante de ese incremento. 

La gran mayoría de todo lo que conocemos como mundo occidental se compromete a reducir las emisiones de CO2 firmando el Protocolo de Kioto. Se compromete pero no cumple. El resto del mundo ni se compromete ni cumple. Las industrias más contamiantes se fugan hacia esos paises que no se comprometen con legislaciones más laxas y via libre a las emisiones atmosféricas. 


Y ya 400 ppm en este planeta azul que sólo es uno. Superando una nueva barrera para esta nuestra especie que no conoce límites.

miércoles, 1 de mayo de 2013

1 de mayo de gritsándanas


Ya es 1 de Mayo, y no es buen día para hablar de trabajo en el país de los 6 millones de parados. Pero sigue siendo Mayo, y las capilotes, gritsándanas o Narcissus leonensis vuelven como cada primavera a llenar de amarillo los praos de las montañas.

miércoles, 3 de abril de 2013

El baile de los Gallos de las Praderas


No todos los amaneceres son iguales...en las praderas de Kansas, esas que se nombran por los "pueblos de los vientos del Sur (people of the south wind)", el sol da color a un mar de gramíneas ondulantes cada mañana. En sí mismo un espectáculo. Pero es en abril  y en mayo, cuándo los gallos de las praderas Tympanuchus cupido nos muestran todo el esplendor de las praderas. 



Alza las plumas, hincha los sacos aéreos -del color del amanecer-, canta y parece que hace sonar una trompa alpina e inicia la carrera, que acabará con lucha si hay otro macho dispuesto a pelear. Toda una estrategia de guerra, pero en este caso es una guerra por el cortejo, se exhiben para mostrar sus cualidades para que las hembras vengan un día a sus cantaderos y seleccionen. Mientras tanto, ellos cantan, bailan, y luchan en un espectáculo difícil de olvidar.


Todavía hoy podemos disfrutarlo, pero su hábitat fragmentado, extremadamente reducido y muy amenazado por la expansión agrícola, está detrás de declives locales que no le prometen un futuro muy halagüeño. ¡Y no queremos perder la magia de los amaneceres de las praderas!

Thank you Mark, Ginger, Will and Brett for letting me enjoying of the spectacle.

lunes, 1 de abril de 2013

Búfalos

Tallgrass Prairie Preserve (Kansas)

No es fácil apreciar la belleza de las Grandes Praderas Americanas. En la espina dorsal del norte del gran continente americano, no pueden ser más continentales, - frías o para achicharrarse-, venteadas, pardas, austeras y muy monótonas. 

Búfalos

Sin embargo, unos pocos grandes - como todo en América- bichos resuelven cualquier duda sobre la belleza de este ecosistema. Pocos ya, y generalmente confinados a Reservas naturales, los búfalos Bison bison nos recuerdan el esplendor herbívoro de estas tierras medias. Hasta 100 millones de ellos llegaron a recorrer las planicies americanas hasta que los blancos decidieron utilizar sus pieles. Hoy, algo recuperados, pero anecdóticos y funcionalmente sustituidos por millones de jatos Angus, que alimentarán la demanda de hamburguesas del ombligo del consumismo, son una reminiscencia brillante de aquéllo que hace no tanto pudo ser salvaje.

Cows and cowbirds en las praderas