sábado, 1 de junio de 2013

Esguilos

Un crujir de ramas inesperado e insistente rompe el silencio del bosque. Resulta ser un facendoso esguilo o ardilla (Sciurus vulgaris) que no se ha dado cuenta de otra presencia. Ahora, en primavera cuándo sus densidades son menores después del rigor invernal, prepara su nido (sí su nido de mamífero) para el momento reproductivo del año.


Herbívoro y roedor debe pasar casi todas las horas diurnas en busca del alimento vegetal que suplirá sus necesidades energéticas, que no son pocas en relación a su tamaño.  Es territorial y forestal, su vida discurre en los alrededores de un nido en la copa de un árbol que es tanto nido-casa como nido-lugar de cría. 


Paleártico y en algunos lugares incluso urbanita, es uno de esos pocos mamíferos salvajes de los que todavía es fácil disfrutar: bastante abundante en algunos lugares, de hábitos diurnos, conspicúo...vamos que se deja ver.

En Iberia lo encontramos por todo el norte y todo el este mediterráneo, casi siempre asociado a sistemas montañosos- dónde quedan las mejores manchas boscosas- serán más fáciles de ver en los quejigares y pinares mediterráneos dónde son más abundantes, pero siguen siendo comunes en robledales y hayedos eurosiberianos, como los de las fotos.

Y por fin y por una vez, inmersos en esta gran crisis de la biodiversidad, se puede hablar de una especie de cuya salud no nos tenemos que preocupar. ¡Seguiremos viendo esguilos en nuestros bosques, por lo menos por unos cuantos años!Lo que no es tan probable es que estas ardillas sean capaces de cruzar Iberia sin poner los pies en la tierra, al menos mientras las ardillas no tengan alas...


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 www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/76_roden_tcm7-22049.pdf

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