lunes, 13 de febrero de 2017

El blanco y Darwin


Un día tal que ayer Charles Darwin hubiese cumplido 208 años. Darwin y Alfred Russel Wallace llegaron de manera paralela a pensar la teoría que revolucionaría la biología, la ecología y la sociedad actual. Desde el Oeste nórdico y continental donde el blanco se impone en forma de nieve, de pluma y de pelaje, observo fascinada los caminos evolutivos errantes que pudieron llevar al búho nival, al lagópodo, a la liebre variable y al jackrabbit .....Los caminos que desembocaron en pluma blanca y barreada, en agudeza visual y vuelo mudo. Aquéllos que llegaron a grandes patas traseras, a blanco invierno y pardo verano. Y los que unieron a los sauces y los lagópodos, como alimento, como refugio sobre patas emplumadas. 
Todos esos caminos que convergen en el blanco como adaptación de búhos, liebres, conejos y lagópodos...en las tierras que casi solo tienen invierno. Caprichosa, errante, adireccional revolucionaría evolución que nos regala diversidad. 

Búho nival Bubo scandiacus

Búho nival Bubo scandiacus
Lagópodo de cola blanca Lagopus leucura
White tailed jackrabbit Lepus townsendii
Búho nival Bubo scandiacus Foto: Javi Castro

Snowshoe hare Lepus americamus 

domingo, 18 de septiembre de 2016

Coníferas de hoja caduca

Hasta hoy solo la temperatura ya otoñal, y la lluvia frecuente olían a otoño en los paisajes de Alberta. Los bosques de pinos, abetos y piceas mantienen de un verde intenso e insistente a las Rocosas. Pero hoy, el lago glaciar de Chester en Kananaskis Country nos alertó del cambio de estación. Apareció el amarillo, el amarillo de una conífera que también "elige" como estrategia evolutiva la de perder las hojas para poder sufrir el invierno de las montañas del Norte y del Oeste.

 
 Es el alerce alpino Larix lyalli que nos recuerda que en Ecología son difíciles los patrones y las leyes universales, que los "outlayers" también cuentan y que el otoño puede ser esplendoroso.


domingo, 24 de enero de 2016

¿Qué queremos conservar del acebal de Garagüeta?

En el pleno Sistema Ibérico, donde la distribución de la especie se hace escasa y parcheada, y ya casi cerca de su límite sureño, nos encontramos con el Acebal de Garagüeta (Soria). Bajo la figura de protección de Reserva Natural se conserva un bosquete prácticamente monoespecífico de unas 400 ha. de acebo Ilex aquifolium .

Parece que la sucesión ecológica se ha detenido en algún punto intermedio entre los pastizales largamente pastoreados y los bosques de hayas, robles albares o rebollo con rodales de acebo que podría haber en un mundo sin nuestra especie.
Y es que vuelve a ser la mano del hombre la que ha conservado primero los acebos, pero solo los acebos, y la que ha detenido después la sucesión. Eso sí una mano del hombre que buscaba el beneficio propio y que para ello se sirvió del acebo: cuando la deforestación agrícola y ganadera alcanzó su máximo a finales del siglo XIX, principios del XX, estos pequeños rodales de supervivientes ofrecían leña, carbón y estivaderos para el ganado en un mundo de pasto y cultivos. Suficientes motivos para conservarlos.

Hoy vemos un paisaje raro y bello, un bosque secundario que resiste en medio de una ladera totalmente deforestada. Se conserva, pero no sigue los pasos de la sucesión ecológica. Nos gustan los acebos y hemos querido protegerlos en una "foto fija" de un bosquete muy ramoneado, sin regeneración, monoespecífico y cazado*. Me pregunto: ¿Qué queremos conservar en Garagüeta?


* La caza parece seguir siendo prioritaria y capaz de cortar pistas e impedir el tránsito por las sendas del acebal en sábados o domingos de cacería. En fin...

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Himantoglossum hircinum




Ya no es tiempo de esta orquídea. A finales de junio este individuo ya se desvanecía y perdía la belleza de su floración. Es Himantoglossum hircinum. Apareció en una ladera calcárea, pedregosa y bien soleada de la montaña leonesa. El lóbulo central del labelo de su flor, largo, fino, enrollado en espiral y retorcido evita que esta orquídea pase desapercibida. Fragilidad, belleza, rareza. Desde la Cantábrica hasta las sierras Béticas tanto en ambientes atlánticos como mediterráneos. Eso sí, su distribución es parcheada. Necesita a una abeja y la abeja la necesita a ella. 
Ésta sólo es una entre las aproximandamente 25000 orquídeas del planeta. Todas con flores difíciles, vistosas. Todas formando parte de una red de interacciones que aportan complejidad y belleza a los ecosistemas. Deben ser polinizadas, mimetizan, se benefician del mutualismo de un hongo; añanden a su complejidad taxonómica, la complejidad de su función. 
Hermosas.

domingo, 12 de abril de 2015

El melandru (Meles meles)

Tan nocturno que hasta la luz de las noches de luna llena le retrae a su tejonera, rara vez el tejón, nuestro melandru Meles meles se deja ver a la luz del día.
Patas cortas, andar torpón, la nariz pegada al suelo y esa mata de pelo. Nuestro mustélido más grande bien podría semejar una de las mil veces retratadas mofetas americanas. Su ADN revela un ancestro común que se diferenció en dos lineas evolutivas: la que diera lugar a las mofetas de la familia mephitidae en América y aquella más ubicua que formó la familia de los mustélidos: tejones, martas, armiños, nutrias, glotones...

Taxonómicamente son Carnívoros, ese grupo de mamíferos muchas veces en el ápice de la pirámide trófica, escasos, poco abundantes e históricamente perseguidos. Ecológicamente sin embargo, nuestro melandru es un onmívoro oportunista: su nombre le viene de la miel que selecciona en su alimentación, pero tanto plantas, como invertebrados o incluso carroñas pueden formar parte de su dieta. Aún así sigue siendo presa de trampas inespecíficas para carnívoros.


Se distribuye por toda Europa y por toda Iberia desde hábitas semiáridos a alta montaña, pero eso sí prefiere zonas heterogéneas, de mosaico, dónde los pastizales se alternan con bosques caducifolios y matorrales. 

Los datos acerca de su abundacia son escasos y muy locales y con esta base la UICN la considera como una especie de "preocupación menor". Sin embargo, se sospecha un declive de sus poblaciones en la península que ha llevado a la realización del I Sondeo Ibérico de Tejoneras, organizado por la SECEM (2013-2014). Esperamos esos resultados para poder dejar de sospechar, especular o de hablar por hablar de tendencias y abundancias poblacionales.

Mientras tanto, nos recreamos en esos escasos momentos en los que el nocturno tejón, nos regala un paseo diurno.

lunes, 2 de marzo de 2015

¿Crecidas inadmisibles?

El Ebro imponente desfigura su cauce y hace fértil su gran llanura aluvial, inunda pueblos, cultivos, carreteras.... Ha nevado mucho -ésta tiene el honor de ser una de esas nevadas "como las de antes"- y después la lluvia y una subida de temperaturas repentina han volcado parte del agua cantábrica pero, sobretodo Pirenaica, en esta gran cuenca del Ebro. 

El Ebro, según la Asociación para la Tributación de las Transacciones Financieras y la Acción Ciudadana (ATTAC)
 
En la tele, un paisano, 50-60 años, de uno de los pueblo afectados, visiblemente enfadado se queja: "esto es inadmisible (la crecida), toda la vida viviendo al lado del río y nunca he visto algo así" 
Y una que se pregunta: ¿Qué es inadmisible?, ¿que nieve y luego deshiele? ¿que el Ebro aumente su caudal? ¿que nos hayamos asentado en las llanuras de inundación? o exactamente ¿qué?, ¿que los ríos sean sistemas más o menos naturales en vez de canales debidamente regulados por presas y aliviaderos? ¿podemos calificar como inadmisible un fenómeno natural que se escapa a la planificación antropocéntrica?. Inadmisible podría ser la gestión de la crecida, la construcción en zonas inundables, la eliminación de la vegetación de ribera que amortigua las crecidas, inadmisible sería pensar en un río-canal y no en un río vivo, que crece, inunda, cambia de cauce, forma deltas y aporta sedimentos al mar.
Y luego está el "toda la vida" que siempre que hablas de biología, de geología, de evolución, rasca un poco. En este caso el toda la vida se reduce a, como mucho y con una memoria privilegiada, unos 50 ó 60 años, ¿es eso suficiente para clasificar y creer conocer la vida de un río? muy corta se queda la memoria humana. Avenida extraordinaria sí, pero ¿cuántas veces se habrá salido el Ebro de su cauce a lo largo de su vida como río?, incluso ¿cuántas veces habrá cambiado de cauce?.
Lo que está claro es que el Ebro está creciendo "por encima de nuestras posibilidades".

Un río que nace.
"

sábado, 28 de febrero de 2015

Pingüino de río

En los cursos medios y altos, aguas limpias, macroinvertebrados, su distribución perfila en el mapa las montañas de la meseta Norte y algunos puntos aislados de las montañas del Sur. Es el mirlo acuático Cinclus cinclus nuestro pequeño pingüino de río.
Es considerado bioindicador de aguas limpias y sistemas fluviales con un alto grado de naturalidad.  Y con bioindicador nos referimos a que su presencia y su tendencia poblacional nos marcan la calidad y la salud del ecosistema en el que vive. Según el Catálogo Nacional de Especies es una especie "De interés especial" en estas latitudes, sus números brutos en Iberia no parecen preocupantes, sin embargo su tendencia es claramente regresiva. Y decíamos que es un buen bioindicador de salud fluvial.
Nos preocupa nuestro pingüino de río, pero no sólo él: nos preocupan los macroinvertebrados, las truchas, las aguas de la montaña y los bosques de ribera, los desmanes y las nutrias. 
En estos días que ya huelen a primavera, los mirlos emparejados, empezarán a contruir su nido. En cada pequeño tramo de río, una pareja. Eso sí, sólo en los de aguas limpias y oxígenadas.