sábado, 24 de marzo de 2012

Los campesinos de la selva...

 Botas de goma, expresión recia y machete en la mano, bajan los hombres de sus chacras, algunas a más de dos horas de camino. Sudan y coquean. Cultivan cacao para venderlo barato a los paises del Norte que les devuelven rico y caro chocolate.

Las mujeres, en las cocinas, 40º C, olor a lumbre, a plátano y a arroz en la pota, porque es lo que "deben" hacer. Ellas también cuidan a los niños, generalmente muchos.

Primera sensación, hostil, en uno de los últimos reductos de Sendero Luminoso y del MRTA (Movimiento Revolucionario Tùpac Amaru).

  


Tambo campesino, cacao y selva alta


Sin embargo, 5 días de convivencia en la selva, lejos de pueblos y carreteras, disiparon cualquier atisbo de hostilidad. Hospitalarios, trabajadores, a veces rayando la servilidad, amables y muy muy bravos. Cinco dìas en la selva y por primera vez tomamos conciencia de lo desvinculados del medio natural o de lo vinculados al medio urbano que estamos los occidentales. Ellos conocen sus montes a pesar de ser uno de los medios más díficiles del planeta, identifican a las aves por sus cantos, detectan a los animales donde otros sólo vemos un mar de denso follaje en el que los árboles nos ocultan el bosque, conocen las propiedades de las plantas y las utilizan... y sobretodo, saben que quieren proteger sus selvas.

¡Mucho que aprender! Continuará...

El Jorge, Francisco, Segundo y Segundo Heliberto nos mostraron la selva. Un placer haberos conocido.

1 comentario:

  1. Gracias Bea; por compartir con los demás todas tus experiencias y por tratar de resolver mis dudas acerca de la emigración de la gente del campo a las ciudades. Te voy a enviar un correo a ver si sabes qué animal pudo emitir ese gruñido en nuestra pasada escapada de montaña a la collá de Isorno (zona sobrescobio, Parque Natural de Redes).
    En cuanto regreses avisa para quedar.
    Un besu enorme. Disfruta mucho.

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