Cuatro veces me quité los zapatos, pasé por la máquina del tiempo, vinieron los perros, me cachearon y se hicieron con mi preciado bocata de chorizo ¡qué lo disfruten!. Pero ninguno de los 5 controles aeroportuarios "rutinarios", descubrió los peligrosos y prohibidos manjares de cerdo y vaca. El jamón y la cecina pasaron y contaminarán conmigo la pureza americana.
Pasé y allí nomás estaban todos: el poli negro, calvo, grandón y majete que te dice grandilocuente: Welcome to the US; el gordo -200 kg. la canal- casi nadando en su Coca-cola en vaso de plástico y pajita "King Size"; el joven militar de vuelta a casa, mostrando su orgullo con el traje de camuflaje después de alguna estúpida misión; el cowboy, sombrero vaquero, bigote-barba y botas altas puntiagudas, repachingado en una poltrona mientras un chino da brillo al símbolo de su grupo social. Tiendas, luces, ruido de partido de fútbol (americano) y peli de Swarzenager, olor a McDonalds, KFC y Dunkin Donuts y gente, mucha gente comiendo en fila, rápido y en silencio, en la barra de algún bar.
Welcome to America, el lugar dónde todos los tópicos se cumplen!
Menos mal que siempre nos quedará Johnny Cash!
| El tren pasa, pero no para por Emporia KS, el cowboy espera su turno. |

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